Archivos Educación: Diciembre 2007
Les quiero presentar un par de innovaciones del investigador Johnny Chung Lee, postulante a doctorado en la Universidad de Carnegie Mellon.
La primera innovación la descubrí a través de un post en
Botón Turbo.. Lamentablemente en ese blog no entendieron muy bien que es lo que sucede, así que permitanme explicarlo, antes de presentarles el video.
En este caso Chung Lee escribe un programa en C# y utiliza el control de la Wii como dispositivo de entrada conectado a su Laptop, corriendo Windows. En ningún momento ha escrito código que se ejecute en la consola de Nintendo, todo ocurre en el laptop, y lo que se usa es el WiiMote. La característica principal de esta innovación es que utiliza el control de la Wii al revés, mueve el sensor infrarrojo en vez del WiiMote.
Noten el efecto que se produce al introducir el marco, una técnica usada en computación gráfica. Claro que sólo sirve para un usuario, el que esté portando el sensor infrarrojo a la altura de sus ojos. Como explica Chung Lee, esta innovación le da nuevas posibilidades a la Wii.
La segunda innovación de Chung Lee, y que a mí me parece más interesante es cómo usa este concepto de usar el WiiMote para seguir el rastro de un lapiz infrarrojo. Con esto monta una pizarra interactiva, y luego construye su propia versión del Surface, claro que a una centésima parte del costo (una WiiMote cuesta unos 50 dolares, y un Surface unos 5000).
¡¡Con esto se pueden montar pizarras interactivas en cualquier colegio, a una fracción del costo!!
Lo mejor es que todo el código fuente de estos proyectos está publicado, les sugiero explorar la página de proyectos de Chung Lee y sorprenderse con este innovador.
Estos proyectos han sido desarrollados en Windows usando como base la Managed Library for Nintendo's Wiimote escrita por Brian Peek y publicada en el blog de Microsoft Coding4Fun.
El discurso de despedida de mi hermano a sus alumnos nos recuerda la importancia de arriesgarnos.
Es un discurso que nos invita a reflexionar sobre la diferencia entre hacer lo correcto y lo que está bien. Un desafío a la ética de muchas personas, es lo que leo en estas palabras. En el nucleo del discurso, Ricardo nos recuerda esta anécdota sobre el general Grouchy y Napoleón:
Cuando Napoleón logró escapar de la isla de Elba, en el año 1815, de inmediato fue recibiendo el apoyo popular, lo que le permitió conformar un gran ejército que pronto asustó al pusilánime monarca Luis XVIII, el cual huyó de Paris dejando vía libre al ejército del emperador Bonaparte. Su ejército fue creciendo más y más y pronto se convirtió en una amenaza para las diversas monarquías europeas. De inmediato los otros países, agrupados en el Congreso de Viena, declararon ilegal al gobierno de Napoleón y enviaron ejércitos a detenerlo. La táctica del emperador era clara, debía asestar un golpe eficaz y preciso al ejército de Prusia y luego camino a Bélgica al ejército de Inglaterra. Pero debía hacerlo en forma clara y directa, sin que se uniesen pues sus fuerzas lo superarían y no podría vencerles. Dicho y hecho, Napoleón atacó con fiereza a los prusianos y logró que se retiraran. Ahora debía ir en contra de los ingleses, pero necesitaba asegurarse que los prusianos no volviesen y lo atacasen por la retaguardia. Napoleón miró a sus generales, ¿a quién le encargaría la misión de terminar con los prusianos y así asegurar su triunfo sobre Europa?
Cuando recorrió la vista Napoleón se encontró con la figura de Emmanuel de Grouchy, un buen hombre, un general correcto. Grouchy es un hombre de mediana inteligencia, valiente y correcto, durante veinte años ha hecho su campaña en Holanda, Rusia, Italia, incluso en batallas gloriosa s en Egipto. Ha sido siempre un buen caudillo, obediente, respetuoso, no un gran guerrero pero si un buen caudillo. Era un hombre correcto que ahora la historia estaba llamando para hacerlo grandioso. No había ningún otro y solo Grouchy haría tal misión. Las órdenes eran claras: perseguir a los prusianos e impedir su reagrupación.
Grouchy partió fiel a su cometido. Mientras Napoleón iba al encuentro de los ingleses en el campo de Waterloo. Como bien lo dice la historia, los ingleses se había fortificado en un monte y sus fuerzas eran parejas con las de los franceses. Ninguno ganaría esa batalla, que empezó a durar más de lo debido. Napoleón sabía que esto era así y pensó en su interior, "mi única solución es que Grouchy me desobedezca y regrese con sus refuerzos".
Grouchy se encontraba a menos de tres horas del ejército del emperador. Seguía en persecución delos prusianos pero les había perdido el rastro. Los cañones de Waterloo sonaban a lo lejos. Sus capitanes se le acercaron: "señor, volvamos con el emperador, él nos necesita". Y en ese momento, en esa decisión de Grouchy se jugaba el destino de Europa.
Grouchy actúo como la persona que siempre eligió ser: un tipo correcto. Y decidió obedecer las órdenes que tenía. No fue en auxilio de su mentor.
Y lo que ocurrió todos lo sabemos. Napoleón luchaba contra los ingleses, cuando a lo lejos por su flanco derecho aparecía un ejército. Él creyó que era Grouchy. Pero no, los prusianos habían logrado reagruparse y evadir a sus perseguidores y ahora arremetían contra su ejército. El desastre fue total y Napoleón tuvo que huir sabiendo que el destino de Europa había estado en sus manos y que en un momento de indecisión se había perdido.
Me hago eco de mi hermano cuando dice:
Amigos, lo he dicho toda esta noche y lo vuelvo a repetir a propósito de esta historia. No tiene ningún mérito ser correcto y ser bueno cuando todas las cosas se te dan para que así sea. La gracia es ser bueno cuando toda la vida está en juego y cuando puedes perder tu tranquilidad y tu propia conveniencia. Es en esas ocasiones cuando uno descubre si nació para estar en la historia como Napoleón o si nació para ser olvidado como Grouchy.
¿Cuantos Grouchy tenemos ocupando puestos importantes en nuestro país?, preocupados de hacer lo correcto, pero poco preocupados de innovar, de correr riesgos, e incapaces de cambiar el rumbo, orgullosos, de pocas luces, y que no escuchan a sus subalternos cuando les revelan que se están tomando decisiones equivocadas.
Micah Sanders tiene un poder extraordinario, Micah Sanders es un tecnópata.
En el mundo de los super heroes la tecnopatía corresponde a:
"La habilidad de manipular la tecnología. Se manifiesta como una forma especial de manipulación eléctrica, que permite una interacción física con las máquinas, o alguna forma especial de percepción extra sensorial que permite una interfaz mental con las computadoras."
Para los que no se han enterado aún, Micah Sanders es uno de los personajes de las serie de televisión Heroes. Para que se hagan una idea, Micah es capaz de reconfigurar su celular para convertirlo en un mecanismo de rastreo tipo GPS y usarlo para encontrar a una persona en peligro (siempre que ésta también tenga un celular).
La elección de un niño para el papel de Micah es obvia, una clara alegoría a la habilidad de los niños de manipular la tecnología.
Nadie nos discutiría si dijieramos que Micah Sanders es un verdadero nativo digital. Es un niño extraordinario que tiene en sus genes la capacidad de interactuar con todos los artefactos tecnológicos modernos.
Pero eso que vale para Micah, no vale para los niños comunes y corrientes, al menos no en el sentido que afirma Luis al decir:
Sí, los niños son "nativos digitales", es decir, han nacido en un momento donde tecnologías parecen no guardarles secretos. Ellos saben como usarlas sin tener que hacer grandes esfuerzos y menos leer complejos manuales de usuarios.
Por eso es que resulta tan absurdo forzar a que los profesores -- personas con evidentes dificultades para manejar con igual o superior habilidad que los "nativos" una computadora o internet -- sean los encargados de "enseñarles computación" a los niños.
Luis comete los graves errores que ya critiqué anteriormente.
El error de los que aceptan el mito de los nativos digitales es creer que los niños actuales son unos superdotados, que todos son equivalentes a Micah Sanders.
La respuesta mi observación por parte de Luis revela por donde va el error conceptual:
"A mi en lo personal me parece que la distinción entre nativos e inmigrantes puede no ser la más precisa pero si permite establecer una diferenciación interesante que no es del todo alejada de otros procesos en los que los niños que nacen insertos en una determinada cultura pueden desarrollar habilidades que NO SE PUEDEN equiparar a aquellos que por ejemplo ingresan como adultos. Estoy pensando en temas como la adquisición de lenguajes o habilidades como la danza o la ejecución musical. Piensa en las bailarinas de ballet o en los niños que comienzan su carrera como pianistas a los 5 años. Si bien los adultos pueden aprender y en algunos casos manejarse muy bien, la calidad alcanzada no es comparable con la de aquellos que comienzan a desarrollar habilidades desde muy temprano. Al parecer hay evidencia desde el campo de la neurociencia y desde la psicología cognitiva que podría servir para respaldar esto. "
Al parecer Luis está pensando en el proceso de adquisición de habilidades. Si este es el caso entonces el término de nativos digitales es inutil por designar un proceso conocido desde siempre: "los niños aprenden más fácil cualquier cosa", por algo mandamos a los niños al colegio desde pequeños.
Siendo adultos puede que reduzcamos nuestra velocidad de aprendizaje, pero no significa que seamos incapaces de aprender cosas nuevas. Incluso hasta a un perro viejo se le pueden enseñar nuevos trucos.
El otro punto es sólo una consecuencia de la exposición prolongada a los estímulos, junto con el ejercicio continuo de la habilidad que se quiere aprender.
Si usted está más tiempo expuesto una determinada tecnología, será mejor en el uso de esta tecnología (a menos que sea Homero Simpson).
¿Pero que pasa si una persona no está expuesta a la tecnología?
Imaginemos a Pedrito, el pastor de ovejas, un niño de 10 años, que nunca ha usado la tecnología de un computador, y tampoco un celular, ¿es un nativo digital?
Lo divertido es la respuesta que dan los seguidores de esta creencia.
En principio, Pedrito no es nativo digital, porque no ha estado inserto en la cultura digital, pero después de exponerlo por un breve tiempo a la tecnología, Pedrito será capaz de hablar por celular, y usar la computadora para dibujar, o navegar por internet. ¡Voilá, Pedrito se ha convertido en un nativo digita!
¿Por qué?
Las razones no están claras, pero parece que hay una especia de virus Shanti que convierte a los niños en tecnópatas ante la exposición de la tecnología.
¿No les huele todo esto a seudo ciencia?
Es seudo ciencia, y de la peor, no hay fundamentos, se agarran de dos o tres ideas correctas descubiertas por la neurociencia, y se extrapola, armando una teoría que tiene tanta validez como las flores de Bach, o la lectura del aura.
Los cerebros jóvenes son aptos para aprender rápidamente, porque el aprendizaje queda registrado en conexiones dentro de nuestro cerebro, que se van consolidando con el ejercicio continuo y la exposición en el tiempo. Sucede que los cerebros jóvenes tienen más material disponible que los cerebros adultos.
Pero, resulta que sabemos que nuestro cerebro sigue aprendiendo siempre.
La otra razón de que funcione en aparencia esta teoría de los nativos digitales es que la tecnología es cada vez más fácil de usar.
Supongan que hacemos el mismo experimento con Pedro, el pastor de 50 años. La verdad es que también será capaz de aprender a usar el celular, porque usar un celular es muy sencillo hoy en día, y salvo algunos problemas de motricidad fina, con paciencia, podrá dibujar y navegar en internet en pocas horas.
El ataque de los tecnópatas
Una de las consecuencias negativas de esta tesis es que si la aceptamos, entonces partimos condenando a los profesores. Se les pone un handicap que no es real.
Los profesores son tan hábiles como los niños, y lo interesante es que los profesores pueden llegar a ser mejores usuarios de internet que los jóvenes (en principio).
Tiene razón Luis en el hecho de que no es función del profesor enseñar a usar a navegar por internet, los niños aprenderán sólos a hacerlo, pero el profesor puede ser un un mejor usuario de internet que los niños porque tiene dos cosas que los niños no tienen: experiencia y criterio.
El sabe que no todo lo que hay en internet es cierto, el se da cuenta cuando las fuentes de información pueden ser relevantes, y puede distinguir que es lo que sirve y lo que no.
¡Paradoja!, resulta que los inmigrantes digitales pueden llegar a ser más hábiles que estos nativos digitales.
Las conclusiones a las que llega Luis en su artículo son ciertas, pero no debido a la falsa premisa de los nativos digitales, sino a que al final el artículo se salva por el simple hecho de que usa otra premisa que es cierta, de puro evidente en si misma (eso se llama axioma), efectivamente los computadores son herramientas, no reemplazantes de profesores (¿alguien dijo cargo cult ?).
Así que mientras los computadores no cuenten con inteligencia artificial, comprar computadores no basta, que bueno que nos estemos dando cuenta de esto.
Por ahora parece que estamos a salvo del ataque de los tecnópatas

