Querida Francisca: Hija mía, yo nací el siglo pasado, en un pueblo que ya no existe. ¿Cómo contarte la pena que siento en este momento? El pueblo donde nací, donde mis viejos me criaron, donde está enterrado mi papá, ya no está. No podrás verlo, no alcanzaste a conocerlo como lo hicieron tus hermanos mayores y tu madre. Muy poco queda ya, y desde ayer pasó a ser un pueblo fantasma, como tantos que hay en el norte de nuestro país. Da pena, tengo nostalgia. Comparto y comprendo ahora los sentimientos de mi abuelo, cuando me contaba que el...
Ustedes dirán: “Eduardo, seguro que te encanta escribir, esa debe ser tu verdadera pasión.”. Y la verdad es que no están tan lejos, me...




Ultimos comentarios