Al parecer la privacidad no ha muerto, simplemente está algo confundida. Una de las principales amenazas a la privacidad es la terrible capacidad de recordar de la web. Como dice Bruce Schneier, en una de las más claras reflexiones sobre el problema que enfrentaremos: Society works precisely because conversation is ephemeral; because people forget, and because people don’t have to justify every word they utter. La sociedad funciona precisamente porque la conversación es efímera, porque la gente olvida y porque la gente no tiene que justificar cada palabra que expresa. Entonces, parece que la clave es olvidar. Cómo lo que está haciendo Google, al renunciar a tener logs históricos de su servicio Google Lattitude. La policía no puede pedirle a Google que le entregue la información que permita determinar si una persona participó de una reunión política en determinada plaza pública. Esto es interesante, y es algo bueno. Estos nuevos “servicios sociales en red”, deben tener la capacidad de olvidar, es una buena forma de proteger la privacidad de las personas.
El 2011 fue un año duro. Pero en lo personal tuve algunas satisfacciones, y logros que me permiten hacer un balance positivo. Que un...


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