Archivos Bio Tecnología: Noviembre 2005
Mi abuela materna, recientemente fallecida, sufría de Alzheimer. Cuando yo supe que ella lo tenía me preocupé porque asumía que era un condición genética, y por lo tanto, tendría una posibilidad de padecer lo mismo. Con el cancer me pasó lo mismo, pues mi padre y abuela paterna murieron cerca de los 40 de esta enfermedad. Ahora sé que estadísticamente hay un 1 por ciento de probabilidades de que llegue a desarrollar el cancer, pero además sé que el tipo de cancer en cuestión es tratatable en la actualidad, y tiene muy bien pronóstico si se diagnostica a tiempo, entonces debo controlar mi salud con cierta periodicidad, lo malo es que el examen es bastante desagradable. Pero en el caso del Alzheimer la probabilidad no es clara. La verdad es que las hijas de mi abuela tienen una probabilidad de 50% de desarrollar alzheimer, pero deben poseer además ciertas mutaciones a nivel del los cromosomas 1, 14, y 21. En mi caso y de mis hermanos las posibilidades bajan a un 25%.
Actualmente hay un examen que busca la presencia del gen APOE (Apolipoproteina E) mediante el análisis de los alelos del APOE, especialmente la variedad del APOE e4. Cómo todos heredamos los alelos APOE de cada uno de nuestros padres, la presencia de 2 copias de APOE e4 en nuestros genes significa un alto factor de riesgo.

