Interesante, y también preocupante reportaje de CIPER sobre los mecanismos de escucha o pinchazo telefónico que se realiza en nuestro país:
..fiscalías y abogados penalistas coinciden en que no existe ningún reglamento que detalle paso a paso cómo se lleva a cabo un "pinchazo", ni por cuántas manos - y oídos - puede llegar a circular una grabación. Y aunque el Código Procesal Penal fija normas generales para el destino final de los audios y sus transcripciones, en la práctica se aplican diversos criterios...
En situaciones de extrema urgencia - un secuestro o caso en el que el tiempo apremie - la petición puede hacerse por teléfono, pero el período inicial puede reducirse a la mitad y los jueces piden que se respalde posteriormente por escrito. En cualquier caso, el fiscal le recuerda al juez, por escrito, que no se le informe a la persona afectada.
¿Cuánto demora la luz verde que otorga el juez? Si es por escrito, puede tardar hasta 48 horas. Si es verbal, es cosa de instantes.
La unidad policial, a su vez, se coordina con la compañía telefónica respectiva para que ésta habilite la línea fija o celular investigada, de manera que las llamadas entrantes y salientes de ese número se repliquen hacia la unidad policial. Al contrario de lo que muchos piensan, ni Carabineros ni Investigaciones se constituyen en una oficina especial de la empresa, sino que ésta tiene asignado personal de confianza - supervisores o encargados de seguridad -, cuya función sólo es "rebotar" la señal y no escuchar ni menos grabar las conversaciones.
[...] En la unidad policial, se designa a un funcionario para que monitoree las llamadas a través de un celular que suena o le indica cada vez que una llamada entra o sale. Lo mismo - aseguran en las fiscalías - opera respecto de los mensajes de texto. A partir de ahí se puede escuchar y grabar en tiempo real, en oficinas especialmente habilitadas con equipos que procesan el audio en formato digital. "Incluso hay grabadoras portátiles", agrega una fuente.
Técnicamente es sencillo hacer el pinchazo, pero el principal problema, en mi opinión, son los criterios que se usan para realizar estas actividades.
Como dice el abogado Jorge Bofill
"en general, los jueces están siendo un poco laxos en otorgar permisos de interceptación, y poco prolijos en evaluar si el hecho investigado es constitutivo o no de materia de delito". Y añade que en varios casos la autorización "se concede de manera bastante cuestionable".
Sugiero leer en particular el reporte que hace Francisca Skoknic, que aparece al final del reportaje de CIPER, sobre las posibilidades que existen para pinchar teléfonos, donde se explica que existe software que permite espiar las llamadas y ademas:
el teléfono también puede transformarse en un micrófono. Por ejemplo, si se le deja sobre una mesa, a través de otro celular puede oírse lo que hablan quienes estén alrededor del aparato. A este último - el "micrófono" - no se le enciende la pantalla ni da ninguna señal de estar activo.
Algunos aparatos pueden funcionar también como GPS, enviando las coordenadas físicas de dónde se encuentra el celular.
No es por ser paranoico....

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