Viajes Fantásticos
Como fan de Nueve Reinas, me resulta chocante ver a Gastón Pauls trabajando en una película tan mala como AntiBody, una pésima película de ciencia ficción, mal remake de Viaje Alucinante, claro que sin la sensual Raquel Welch siendo atacada por anticuerpos que se encargaban de arrancarle partes muy específicas de su traje. Tampoco tiene el humor de Innerspace (¿tendrá Pauls ganas de emular a Dennis Quaid?).
Antibody es una película tan mala, que llega a entretener de lo mala que es. Uno se puede divertir contando los errores, y quedar perplejo al ver como Pauls ¡muere atacado por una garrapata, que circula por el torrente sanguíneo!
¡Nunca he ententido porqué hay que encoger una mininave para operar a una persona!
No sé si los investigadores de nanotecnología ven este tipo de películas, pero lo que ellos hacen me parece muy interesante.
Muchos de los proyectos de nanotecnología terminan contándonos la historia de cómo estos pequeños aparatos mecánicos circularán por nuestra sangre inyectándonos nano dosis de algún anti cancerígeno, limpiando nuestras arterias del colesterol malo, o quizás cuantas cosas más. Al igual que los personajes interpretados por Dennis Quaid, o Gastón Pauls, estas nanomáquinas prometen realizar audaces campáñas en el interior de nuestros cuerpos, limpiándolos, manteniendonos sanos, y vigorosos hasta los 120 años.
Pero, ¿cómo impulsar estas maquinitas para que lleguen a sus objetivos?
Ese es el objetivo de la investigación de Alexander Travis, profesor de biología reproductiva en el insitutuo de Salud Animal Baker, en la Universidad de Cornell.
¿Cómo un investigador veterinario logra un avance en nano tecnología?
El interés principal de Travis está en la biología reproductiva, fue por esto que este investigador se interesó en la mecánica del flagelo, o cola del espermatozoide.
El espermatozoide es capaz de recorrer 7 pulgadas por hora, lo que comparativamente hablando, lo haría destronar a cualquier campeón olímpico de natación de fondo.
Para obtener energía para su locomoción, la cola del espermio es en esencia una linea de ensamblaje que produce unidades de ATP (adenosin tri-fosfato), las baterías que mueven a las células.
Las mitocondrias son los productores más eficientes de ATP que existen, y el espermio contiene una espiral de estas mitocondrias cerca de su cabeza. En los tres cuartos restantes de su cola, se produce un proceso llamado glucólisis, donde el azucar es dividida en sus distintos componentes, los que incluyen moléculas de ATP de alta energía. Para que esto funcione, 10 de las proteinas que participan de la glucólisis se han adherido a una estructura especial en la cola del espermio, la que les permite mantener su libertad de movimiento, necesaria para su actividad.
Travis y su colega de Cornell colleague Chinatsu Mukai, han copiado este modelo del espermio al adherir las proteinas a la superficie de un diminuto chip de oro cubierto con iones de nickel. Para su investigación los investigadores usaron proteinas de espermios de ratón como patrones para las versiones sintetizadas.
Después de probar con las primeras dos proteinas en la ruta al chip, los investigadores encontraron que ambas lo hicieron muy bien al dividir la glucosa y obtener el producto final para la siguiente proteina. Aunque falta completar la linea de ensamblado, el trabajo de Travis y Mukai sugiere que es posible emular el mecanismo de la cola del espermio.
_"Creemos que éste es uno de los primeros, si es que no es el primer, ejemplo de la construcción de una ruta biológica sobre una superficie hecha por el hombre", _ ha dicho Travis, quien ya tiene una patente provisional por su estrategia para generar ATP, aunque aún no tiene socios comercialess para explotar la idea.
Quizás los investigadores que están planeando como impulsar al Proteus estén interesados.
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1 Comentarios
Respecto del tema de la minituarización de átomos y de las películas de ciencia-ficción relacionadas, por lo menos uno debe estar alegre de que los científicos no han alcanzado la tecnología necesaria para lograrlo. Por un lado, porque para hacerlo requerirían de descomunales cantidades de energía y, generalmente, los científicos tienden a ser un poco peligrosos con ella en esas magnitudes.
Pero lo realmente complejo sería que, en la medida que un objeto de tamaño normal es reducido (como es en este caso) ciertas constantes como la masa y densidad sufren cambios fuertes; lo cuál si que puede realmente peligrosa en caso de una desestabilización. ¿O acaso sería bueno saber que dentro del cuerpo de uno hay una nave minituarizada que, en cualquier momento podría detonar como una bomba nuclear de alta potencia?
Por mi parte, me quedo con la nanotecnología.
PD: Bueno, por casi las mismas razones, tampoco esas películas en las que los insectos o pulpos del tamaño de aviones que arrasan ciudades pueden suceder en la vida real. Pero eso ya es harina de otro costal...