No conozco a Álvaro Ramírez, pero leo su blog con regularidad.
Alvaro ha sufrido los efectos de un desastre natural.
Alvaro escribe realmente bien, y no deja de impresionarme la sensación de solidaridad que puede despertar el saber que uno de nuestros ciber amigos esté con alguna complicación.
Es la magia del dialogo entre las bitácoras, una de las facetas mas humanas de la naturaleza del software.

Muchas gracias por tu amable y elogiosa mención. Y por el enlace. Un saludo muy cordial.